Múltiples lazos nos unen a los súbditos Mubarak. Basta explicarles que, allá donde ellos tienen un Nilo, acá tenemos nosotros un Miño. Allí donde construían ellos sus pirámides, acá levantábamos nosotros hórreos majestuosos. Mientras que, si bien tienen ellos un estupendo Valle de los Reyes, pronto tendremos aquí nosotros una hermosa Ciudad de
Es lo que pasará también con el AVE. Que, para cuando llegue a Galicia, ya sólo servirá como curiosidad turística. Para esa fecha habrá ya otros avances, y como tecnología obsoleta, se dedicará a giras pintorescas, como el Tren de la Fresa de Aranjuez.
Todas estas desgracias, que nos hermanan con Egipto, tienen sin embargo una fácil explicación. Tal vez los actuales faraones no sean muy eficaces, pero el verdadero problema --y lo siento por los seguidores de Feijoo-- es que durante demasiados años nos dejamos gobernar por la momia.