Ha terminado la huelga del naval, que nos deja dos imágenes impresionantes.
La primera, indignant, es el asalto a la sede de la Xunta, con miles de documentos volando por los aires. No seré yo quien me rasgue las vestiduras porque nuestros "señores del acero" quemen contenedores y ensucien las calles en sus manifestaciones. Destrozos mayores, más caros de limpiar y más costosos para el erario público, se producen en concentraciones de bastante menor trascendencia, como partidos de fútbol o procesiones del Cristo de la Victoria.
Hacer pintadas en un centro oficial o destrozar cuatro sillas puede parecerme grave, pero tiene solución tan sencilla como una mano de pintura o dejarse cuatro duros en el Leroy Merlin.
Otra cosa es lo de destruir expedientes públicos. Sin duda, los onagros que lo hicieron no pensaron que por el aire podría estar volando la vida de muchas personas. La pensión que solicita una señora, que podría ser su madre, la beca para una chica que podría ser su hija, la resolución de cualquier litigio que amarga a cualquier ciudadano y que llevaba años perdido en cualquier rincón de la burocracia autonómica.
Quieres hicieron esto demostraron muy poco cerebro, por mucho que pueda yo defender que el metal tenía que salir a la calle y hacer una huelga para que cuatro empresarios cazurros dejen de reírse de ellos.
Pero la segunda imagen impresionante de las protestas es otra, más amable: Las vacas.
¿Por qué mientras Urzaiz ardía, con varios contenedores en llamas en medio de la calle, seguía Cowlumbus señalando al Sireno?
¿No resulta extraño que cinco días de manifestaciones, protagonizadas por los destrozos, se saldasen con todas las vacas en pie?
Por una parte, esto lleva a sospechar que, cuando los dirigentes sindicales dan una consigna, ésta se cumple. Y parece obvio que hubo la orde de "no toquéis las vacas".
De otra, hay una conclusión de más hondo calado. Cowrina acojona. Que le tienen respeto, vamos. Que ni el Metal se ha atrevido a quemarle las vacas, que con cualquier otro alcalde habría sido lo primero en arder.
Es lo que ese fenómeno tiene de trascendencia política y de sondeo para la próxima semana lo que me ha dejado ciertamente helado. Digan lo que digan el domingo los sondeos, yo he visto en los contenedores ardiendo y Cowlumbus en pie la mayoría absoluta de Cowrina. Veremos.
2 comentarios:
Hola. Soy Mercedes y estoy completamente sobria. Te he localizao!!!!! Te guardaré en mis links...
Buena mañana!
que? Vamos espabilando???:-)
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